• Tánger mitológica

     

    La ciudad mítica de Tánger; considerada como puerta de África, está situada en el norte de Marruecos, en la encrucijada del mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Sus orígenes se entremezclan entre la leyenda y la historia. Según una leyenda entre los tangerinos, el nombre de Tánger tiene sus orígenes en la época de Noé. Después del diluvio, el Arca de Noé se fue a la deriva a la espera de encontrar tierra firme, pero sucedió que una paloma, con el pico manchado de barro, se posó en el Arca, entones los acompañantes de Noé exclamaron “Tin jaa”, es decir, “la tierra ha llegado”, por ello se dice que el nombre de Tánger viene de “Tin jaa”.
    Según otra leyenda, Tánger fue fundada por Ateneo (Atlas), hijo de Neptuno y la Tierra, asignándole el nombre de su esposa “Tinga”. En una lucha entre Hércules y Ateneo, éste acabó muerto. La leyenda dice que su tumba se encuentra en la colina del “Charf”.
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    Tánger en el S.XX

     

    A partir de los inicios del año 1900, Tánger empezó a conocer el acoso de las potencias europeas que se codeaban para conseguir cada uno su trozo de pastel. En 1905 un ministro francés presenta al Sultán su programa de reforma, el mismo año el Kaiser Guillermo II de Alemania desembarca el la ciudad y la atraviesa a caballo.
    Los españoles se instalan en el norte de Marruecos en 1912. Ese mismo año se firma en fez el Taratdo del Protectorado. Y en 1922 los españoles declaran fuera de ley a Raissuni (a los 23 años Raisuni destacó como bandolero en la region de Tánger. A pesar de sus actuaciones fuera de la ley, fue nombrado gobernador de de la region de Fahs (Tanger) en 1905 por el sultán Moulay Hafid, y más tarde gobernador de la región de Jbala).
    El 18 de diciembre de 1923 se firma el Tratado del “Estatuto de la Zona Internacional de Tánger”, iniciándose así el período internacional de la ciudad de Tánger. Un experiencia única en la historia de la política internacional. El Tarato fue vigente hasta el 20 de octubre de 1956, fecha de la independencia de Marruecos.
     
    El  Rey Mohammed V escogió la ciudad de Tánger para su histórico discurso del 9 de abril de 1947. La plaza de Tánger donde se celebró el discurso lleva el nombre todavía de “La plaza de 9 de abril”.
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    Tanger en el siglo XVIII

     

    Tánger en el S.XVIII:
     
    El sultán Mulay Ismail mandó construir el palacio de Dar el Makhzen y la gran Mezquita que sigue existiendo hasta hoy en día en la ciudad vieja.
    Durante el reinado del sultán Mohammad Ben Abdellah, Tánger comienza, en 1786, a desarrollar el papel de capital diplomática. En el mismo año el sultán ofrece una casa al cónsul de los Paises Bajos. En 1795 el consulado de Francia se traslada de Rabat a Tánger, y en 1797 los Estados Unidos nombran su primer representante en la ciudad.
    En 1798, Tánger conocio una epidemia de peste, motivo por el cual se creó un Consejo Sanitario Europeo y que fue reconocido por la autoridad marroquí. Este fue un perfecto pretexto por el que las potencias europeas empezaron a introducirse en la administarción marroquí.  
     
     
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    Tanger en el Siglo XIX

     

    Tánger en S.XIX
     
     
    En el S.XIX Tánger era sede de numerosas sedes de representaciones consulares.
    Moulay Sliman hizo ampliar las dos pricipales mezquitas en el año 1815 y en 1821, asimismo amplio la Kasbah.
    En 1821 llegó a Tánger E.U. Drummond como cónsul de Grán Bretaña, iniciando así la saga de la dinastía Hay. Fue sucedido por su hijo John en 1845. los Hay desarrolaron un papel principal en la política  marroquí de la Gran Bretaña.
    En 1832 la embajada francesa se trasladó de Meknés a Tánger. El pricipe Joinville, que había venido a Tánger en 1835, ha vuelto en 1844 para bombardear la ciudad al mando de una flota. El conflicto franco-marroquí finalizó el mismo año con la firma de un taratdo de paz en ´Tánger.
    En 1849, huyendo de la Italia reaccionaria, Garibaldi se instaló en Tánger, donde escribió sus memorias. A partir de 1850, la ciudad acogió cada vez a más extranjeros, tanto británicos como franceses, españoles, portugueses, italianos, etc.
    En 1851, el Makhzen estableció Dar En Niaba para controlar la situación en Tánger. Era una institución importante en la diplomacia marroquí.Por causa de las pestes que azotó la ciudad, el Consejo Sanitario, surgido del cuerpo consular europeo, se inmiscuó aún más en la gestión de la ciudad. A él se debe la construcción del faro Cabo Espartel que fue destinado a evitar los naufragos de los buques europeos. El Faro fue inaugurado por el sultán Mohammad IV.
    En 1880 se construyó la iglesia de la Inmaculada Concepción.
     
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